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aerodinamismo

Cualidad de un objeto o una estructura cuya forma, superficie o configuración reduce la resistencia que ofrece al paso del aire cuando existe movimiento relativo entre ambos. En el diseño técnico, el aerodinamismo puede contribuir a mejorar la eficiencia energética, el rendimiento o la estabilidad de objetos —como pelotas de golf, balones de fútbol americano, automóviles, jets y cohetes—. Una configuración aerodinámica adecuada puede ayudar a controlar las fuerzas y las vibraciones que el viento puede provocar en estructuras —como hangares, puentes o rascacielos—. En diseño, el aerodinamismo también puede emplearse como recurso formal y estético asociado con la velocidad, la eficiencia, el dinamismo y la modernidad. En este sentido, se manifiesta en superficies lisas, perfiles redondeados, formas alargadas, curvas continuas y líneas horizontales, incluso en objetos cuya apariencia no responde a una necesidad de reducir la resistencia del aire —como electrodomésticos, lámparas o muebles—. Este uso simbólico también se extendió a la arquitectura y tuvo una presencia destacada en una vertiente del art déco influida por las formas de los medios de transporte y la cultura de la máquina. También comparte con el futurismo la exaltación de la velocidad, el movimiento y la tecnología de punta.