sellado al vacío
Técnica de empaque que consiste en introducir un producto sólido, en una bolsa o envase de baja permeabilidad, extraer la mayor parte del aire de su interior y cerrarlo herméticamente, generalmente mediante termosellado. Este procedimiento reduce la presencia de oxígeno alrededor del contenido, limita la oxidación y puede retrasar el crecimiento de ciertos microorganismos, conservar aromas y prolongar la vida útil del producto, según sus características y las condiciones de almacenamiento. Las bolsas o películas empleadas deben presentar el espesor, la resistencia mecánica, la resistencia al punzonamiento y las propiedades de barrera necesarias para soportar la presión ejercida sobre el contenido sin perforarse, rasgarse ni permitir la entrada gradual de aire. También puede ser adecuado para ciertos productos congelados y para la cocción por inmersión en baño maría, ya que ayuda a reducir la entrada de aire, mejorar la conservación y permitir que el empaque resista mejor la manipulación y el almacenamiento a bajas temperaturas o en condiciones controladas. Es común en carnes, pescados, quesos, café, alimentos preparados, medicamentos inyectables, componentes electrónicos y textiles o muebles de espuma comprimidos, donde también puede facilitar el almacenamiento y disminuir el volumen durante el transporte. La presión ejercida por el empaque puede modificar la forma o textura de algunos contenidos, por lo que no es adecuada para todos los productos. A diferencia del skin pack, no requiere fijar la película sobre una base rígida o semirrígida; y a diferencia del overwrap, emplea materiales y sellos capaces de conservar la extracción de aire como parte esencial del proceso.