sangrado
También llamado sangre, rebase o bleed, es el excedente deliberado de una imagen, color u otro elemento gráfico que se extiende más allá del tamaño final que tendrá una pieza después del corte —conocido en inglés como trim size— y de su línea de corte, con el fin de que, después del guillotinado, troquelado o refile, el diseño llegue hasta el borde físico sin dejar filetes o delgados bordes blancos ocasionados por pequeñas variaciones de corte, desplazamiento o ajuste durante la producción. Se aplica principalmente en fondos, fotografías, ilustraciones y otros elementos que deben aparecer a sangre, y es común en revistas, carteles, portadas, etiquetas y empaques. Por práctica habitual, suele añadirse una extensión de entre 3 y 5 mm alrededor del formato final, aunque la medida necesaria depende de las dimensiones de la pieza, el soporte, el sistema de impresión, el procedimiento de corte y las especificaciones del proveedor. En los programas de maquetación o en un editor de gráficos vectoriales se indica mediante guías (por lo general de color rojo) situadas fuera del formato final, hasta las cuales deben prolongarse los elementos correspondientes; en esa zona también pueden aparecer marcas de corte y, cuando se requiera, marcas de registro, las cuales funcionan como instrucciones de producción y quedan eliminadas durante el acabado.